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Currently Browsing: Biografía

San Antonio de Padua. Jan Dobraczinski

El conocido escritor Jan Dobraczinski aborda en este libro la vida de un santo sumamente popular, san Antonio de Padua, que no obstante su popularidad no es tan bien conocido como merece (por ejemplo, si le explicáramos a más de uno que ni se llamaba Antonio ni era de Padua la sorpresa sería probablemente mayúscula).

El libro está bien escrito y, tras unos inicios un poco titubeantes, avanza con paso firme e interés a lo largo de la vida de un personaje cuya vida fue excepcional, tanto en lo externo, como en el plano interno. Aunque se lee con facilidad, el autor reproduce algunos pasajes de predicaciones de san Antonio que dotan al libro de solidez teológica.

El libro, además de la interesante vida del santo, o mejor dicho, a través de ella, nos ofrece un magnífico retrato de la época, del nacimiento de la orden de los hermanos menores, del estado de la Iglesia en la época, de la peligrosa naturaleza del catarismo con el que hubieron de enfrentarse los santos de entonces, de las disputas entre Papado e Imperio y de la personalidad de Francisco de Asís, el gran santo que marcó su tiempo y sin el que la vida de san Antonio hubiera sido muy distinta. Muchos “libros” pues en esta obra, que va a lo esencial, sin ocultar todas las flaquezas humanas (contemplando, con nuestros ojos, el modo en que se desarrolló la obra de san Francisco de Asís parece un milagro que se mantuviera unida y cohesionada ni un solo día) pero mostrando que es Dios quien dirige nuestras vidas y en cuya misericordia debemos confiar en todo momento, aun cuando nos parezca que nada sale como debiera, como en tantas ocasiones le sucedió a san Antonio.

Un solo pero, que no obstante no estropea este recomendable libro: no me convence el modo en que el autor contrapone, en los inicios de la obra, el amor a una prima con el deber de la promesa hecha a Dios, que o es por amor y con mayúscula o se desliza peligrosamente por la senda de un “protojansenismo”.

San Antonio de Padua. Jan Dobraczinski. Palabra. 288 páginas

María Antonieta, Hilaire Belloc

La reina María Antonieta es una de las figuras que con mayor fuerza ha quedado fijada en el imaginario colectivo. Pero más allá de su imagen de frivolidad, que es parcialmente verdadera, Hilaire Belloc logra en esta biografía mostrarnos a la persona al completo, mucho más allá de las cuatro anécdotas que, siendo significativas, no revelan la complejidad de la odiada y reverenciada austríaca.

Belloc demuestra en todo momento un conocimiento exhaustivo de la época y de sus personajes que vuelca en un caudaloso torrente de detalles y que consigue que el lector se familiarice con los distintos avatares por los que pasó María Antonieta. Esa erudición la combina con una profunda comprensión psicológica de los diferentes actores, especialmente de la Reina, en lo que constituye el aspecto más meritorio de la obra (algún comentario acerca de las dinámicas políticas del momento es más discutible). También es prolijo en los detalles materiales, especialmente en los militares, demostrando su dominio sobre los acontecimientos de la época aunque, en ocasiones, se agradecería un relato algo más sucinto.

La obra, muy centrada en María Antonieta (es destacable el poco protagonismo concedido a su marido Luis), nos muestra una vida notable y marcada por una tragedia a la que la jovencita e inexperta reina se ve abocada y en la que, de modo inconsciente, ella misma se irá enredando. A este respecto es de notar la maestría con que Belloc recoge ese fatalismo (mano de la Providencia o hado fatal) que va marcando la vida de la Reina y a la que, cual tragedia griega, nada ni nadie puede apartar. También es digno de reflexión el hecho, tratado en varias ocasiones, de que los acontecimientos fueron cómo fueron por un pequeño detalle, un nimio error por una parte o un acierto inesperado por la otra; en definitiva, que el curso de la Revolución Francesa fue el que fue pero que fácilmente podría haber sido otro. Un pequeño gesto cambia la historia y ésta no se desarrolla como un plan ineludible.

Estamos pues ante una muy completa biografía que es a la vez un logrado fresco de una época decisiva y que aporta abundantes elementos para la reflexión.

María Antonieta. Hilaire Belloc. Ciudadela. 510 páginas.

Helena, emperatriz y santa. Evelyn Waugh

Evelyn Waugh es quizás uno de los más desconocidos entre los grandes escritores de la literatura del siglo XX. Conocido principalmente por Retorno a Brideshead, exquisita y compleja novela acerca de la acción de la gracia en nuestras vidas, toda su obra, mas prolífica de lo que la mayoría piensa, está escrita con esa combinación de elegancia, desengaño e ironía tan británica que lo caracterizan. Rasgos estos suavizados por su conversión al catolicismo, que consiguió limar algunas de las aristas de su carácter sin por ello dejar nunca de ser el vitriólico Waugh (siempre contestaba, a quienes le echaban en cara sus ácidas y despiadadas críticas, en contraste con sus caritativas creencias, que se imaginasen cómo hubiera sido de no haberse convertido).

En este libro, Helena, emperatriz y santa, Waugh narra la vida de santa Helena en forma de novela, para lo que da rienda suelta a su imaginación a la hora de rellenar los extensos vacíos que de su biografía tenemos. Quizás porque no es su género preferido, quizás por esa misma falta de datos, quizás porque no atravesaba su momento creativo más óptimo, lo cierto es que Helena es una obra menor, que si bien resulta interesante, no llega a las cotas de otros de sus escritos.

No obstante Waugh nunca defrauda y la obra nos ofrece un buen retrato de la época, del modo en que se entendía la fe cristiana en la corte imperial, y delinea con maestría, a veces en pocas páginas, una serie de personajes muy logrados. Su vena sarcástica, siempre deliciosa, no aparece hasta el final, sobre todo durante el viaje de santa Helena a Jerusalén en busca de la cruz en que murió Jesucristo, dejándonos con ganas de más. Estamos pues ante una obra menor que, no obstante, se lee con gusto y en la que aparecen, aunque algo pálidas, las virtudes literarias que hicieron de Evelyn Waugh uno de los grandes escritores del siglo pasado.

Helena, emperatriz y santa. Evelyn Waugh. Edhasa. 256 páginas

Felipa de Tolosa. Controvertida reina de Aragón. Francisco Salamero

Francisco Salamero ha volcado en Felipa de Tolosa. Controvertida reina de Aragón su extenso conocimiento sobre una época, unos lugares y las personas que los habitaron, creando un relato histórico que nos traslada a esos escenarios y nos los devuelve, arrebatándolos al paso del tiempo, exultantes de vida.

El autor plantea, ya desde el inicio de la obra, la cuestión acerca de la naturaleza de su escrito: se trata de una novela en la que se parte de una abundante documentación histórica, a la que se le añaden algunos personajes y situaciones de ficción para conseguir un relato completo, algo especialmente difícil si tenemos en cuenta las grandes lagunas de conocimientos que tenemos en relación al periodo a caballo entre el siglo XI y el XII que le tocó vivir a Felipa de Tolosa. Entre los dos extremos posibles, la novela histórica inexacta y carente de base y el tratado académico, Francisco Salamero busca, y logra, un punto medio que conjugue un relato que se lee con gusto (y la vida de Felipa, agitada y novelesca, es de gran ayuda) sin renunciar al rigor histórico y a la documentación. En mi opinión, cuando este equilibrio se hace más difícil, el autor opta por mantenerse en el seguro terreno de la historia, lo cual es de agradecer habida cuenta de la cantidad de aberraciones históricas que hoy en día hemos de tragar en tantas novelas históricas.

La época, lugares y personajes que el libro nos presenta son apasionantes: Tolosa, Aragón, Alemania, Aquitania… e incluso Constantinopla; reyes, duques, abades, caballeros y trovadores, nos devuelven unos siglos XI y XII cargados de vitalidad y pasión, para nada reductibles a esa supuesta “edad oscura” que algunos quieren hacernos creer. De hecho, podemos vislumbrar ya en este periodo el florecer cultural del siglo XIII que aún asombra a los estudiosos del periodo y que no surgió de la nada.

Felipa de Tolosa. Controvertida reina de Aragón narra la vida de la hija del conde de Tolosa, niña huérfana de madre, interna en Disibodenberg, reina de Aragón, duquesa de Aquitania, luchando siempre por el condado de Tolosa y madre, y abuela pasada una generación, de los reyes que hicieron Europa, desde Castilla y Aragón, hasta Inglaterra o Francia. Pero la obra de Francisco Salamero es mucho más; es, como ya hemos señalado, un vívido retrato de una época: las luchas por el poder y los matrimonios entre casas reinantes, la importancia de los monasterios y abadías, la Reconquista, los equilibrios entre los distintos reinos de la época y las alianzas que establecían entre ellos, el creciente papel de la mujer, la aparición de los caballeros y de los trovadores, con sus luces pero también con todas sus sombras, encarnadas en la figura de Guillermo de Aquitania, capaz de lo mejor y de lo más abyecto, el inicio de las Cruzadas… Todo esto va tejiendo un fresco deslumbrante que provoca que el lector se sumerja en la lectura de estas páginas con verdadero placer.

Confiesa el autor que “a mí me hubiera gustado, de ser de de aquella época, nacer unos pocos años antes o después para poder conocerla [a Felipa]”. Pues bien, con su libro consigue transmitir este mismo sentimiento a los lectores y hacerles gustar algo de las mieles de ese deseado viaje en el tiempo.

Felipa de Tolosa. Controvertida reina de Aragón. Francisco Salamero. Editorial Milenio. 190 páginas

Réquiem por Nagasaki. Paul Glynn.

Réquiem por Nagasaki narra la vida de Takashi Nagai, un médico japonés que fue testigo presencial y víctima del lanzamiento de la segunda bomba atómica sobre Japón. Nagai fue un joven médico, pionero de la radiología en su país, que tras alojarse en la casa de una familia católica en el barrio de Urakami, en Nagasaki, se convirtió y mantuvo una inquebrantable fe a lo largo de toda su vida (por cierto, conoció y trató a Maximiliano María Kolbe durante la estancia de éste en Japón, entre 1931 y 1936). Tras un periodo como médico militar acompañando al ejército nipón en China, dedica su vida a su familia y, sobre todo, a la medicina, tanto en el tratamiento de pacientes como en la investigación. Es en esta situación en la que le sorprende lo inimaginable: la bomba atómica lanzada sobre Nagasaki y sus consecuencias. Nagai dedicará el resto de sus días a infundir ánimos a sus compatriotas para reconstruir la ciudad y reanudar la vida, pero al mismo tiempo haciéndoles ver que todo, incluso esa horrorosa hecatombe, está en los planes de Dios y que Él saca bien incluso del mal.

El libro, muy bien escrito por el sacerdote marista australiano Paul Glynn, además de acercarnos a la vida de una persona excepcional, nos ofrece un valioso retrato del Japón de entreguerras, del auge del militarismo y de la realidad de las campañas militares en China. Otra de las virtudes del libro es el explicarnos las vicisitudes de los católicos japoneses y su heroica perseverancia en la fe a través de siglos de persecuciones.

Pero nada de esto se iguala con el testimonio personal de Nagai, un hombre honesto y entregado a los demás, que supo superar el resentimiento y encontrar sentido al mal más tremendo. Pues tremendo, desgarrador, es el testimonio de lo que sucedió en Nagasaki, pero sin negar el dolor, Nagai enseña en cada una de sus palabras y gestos a no perder la esperanza, a seguir amando y a seguir confiando en Dios, que nos ama con locura.

Un libro magnífico, que nadie puede leer sin gran provecho, y que, por ello mismo, es sumamente recomendable.

Réquiem por Nagasaki. Paul Glynn. Palabra, 320 páginas.

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